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Guía para usar la inteligencia artificial en el CyberMonday: siete pasos para encontrar las ofertas reales

Benjamín y Max Cordero, fundadores de la comunidad Imperio Agéntico, explican qué escribirle a ChatGPT, Gemini o Claude para comparar precios, revisar descuentos y delegar la búsqueda, aunque nunca se haya usado uno de estos asistentes.

Santiago, 6 de octubre de 2026. El CyberMonday partió hoy con 514 marcas y se extiende hasta el miércoles 7 de octubre. Para quienes quieren aprovecharlo sin pasar la tarde saltando de una tienda a otra, la inteligencia artificial se convirtió en una ayuda concreta: con las instrucciones correctas, compara modelos, calcula el precio final y detecta las rebajas que no son tales. Los hermanos Cordero, cuya comunidad reúne a más de 3.800 personas que trabajan con inteligencia artificial, explican cómo usarla pensando en quienes parten de cero.

Estos asistentes funcionan como una conversación por chat: uno escribe lo que necesita con sus propias palabras y el programa responde. Además de responder, la inteligencia artificial interpreta: traduce fichas técnicas llenas de siglas, lee las condiciones de cada oferta y resume opiniones de otros compradores. “Google y los comparadores te dan información; la IA te ayuda a decidir”, dice Max Cordero.

La guía, paso a paso

1. Partir con la que ya está en el celular. Para comprar, la diferencia entre un asistente y otro es mínima. Lo único que hay que revisar es que esté buscando en internet, porque sin esa función responde con información que puede tener meses de atraso. En algunos asistentes la búsqueda se activa sola y en otros aparece como un botón o un ícono con forma de globo. Si queda la duda, basta con preguntarle si está buscando en internet o respondiendo de memoria.

2. Escribirle como a un amigo que sabe del tema. Preguntar por “el mejor refrigerador” lleva a que recomiende el más caro. Lo que funciona es darle contexto: presupuesto máximo con despacho incluido, comuna, cuántas personas viven en la casa, medidas del espacio y características que importan. Al final conviene pedirle tres opciones con precio, tienda, enlace y código exacto del modelo, y agregar una frase clave: “si no estás seguro de un dato, dímelo”. Con ese permiso, el asistente inventa bastante menos.

3. Abrir siempre el enlace y comparar por código. En un evento de ofertas los precios cambian varias veces al día, así que cada enlace se revisa antes de decidir. “Son diez segundos”, dice Benjamín Cordero. Los productos se comparan por el código exacto del modelo y no por su nombre comercial, porque hay televisores y refrigeradores con nombres casi iguales y características distintas.

4. Comprobar que el descuento es real. El asistente no sabe por sí solo cuánto costaba un producto hace dos meses. Para eso sirve Knasta, un sitio que guarda el historial de precios de las tiendas chilenas. Se saca un pantallazo de ese historial, se le entrega al asistente y se le pregunta si la rebaja es real frente al precio más bajo de los últimos 60 días, o si conviene esperar al Black Friday.

5. Pedir el precio final en una tabla. Con la información de tres productos, o sus enlaces, se le pide una tabla con el precio incluido el despacho, el tiempo de entrega, la garantía y las condiciones de la oferta: si exige la tarjeta de la tienda, si tiene cuotas sin interés o stock limitado. También sirve preguntarle qué cubre la garantía extendida antes de sumarla, considerando que en Chile la garantía legal es de seis meses.

6. Contarle el uso real y abrirse a otras marcas. Explicarle cómo se usa el producto en la vida diaria, y qué molesta del equipo actual, permite que recomiende la opción más barata que cubre lo necesario. Como la inteligencia artificial no tiene apego a ninguna marca, también puede proponer alternativas por menos plata, siempre que detalle qué se sacrifica en servicio técnico en Chile o años de actualizaciones. “Pasas de ‘conozco tres marcas’ a ‘evalué ocho opciones con datos reales’”, dice Max.

7. Delegar en un agente, con límites. Los agentes son versiones de estos asistentes que usan el computador como una persona: abren el navegador, entran a las tiendas, hacen clic y entregan la comparación lista. Claude lo hace con su extensión para Chrome y ChatGPT con su modo agente, ambos de pago. La instrucción siempre debe cerrar con una frase como “no inicies sesión, no ingreses datos de pago y no compres nada”, y si la tienda pide el RUT, el agente se detiene ahí. “La IA te ahorra el 95% del trabajo, pero ese 5% final es tuyo”, dice Benjamín.

Lo que ya hace la comunidad

Algunos miembros de Imperio Agéntico llevaron estas ideas más lejos. René creó el primer bot de su vida con Claude Code, una herramienta que permite armar programas con instrucciones en lenguaje común, sin saber programar. Hoy ese bot vigila 57 tiendas chilenas y acumula casi dos millones de precios. Mauricio hizo un validador de ofertas de vuelos para el Cyber que indica si un pasaje es oferta real y a qué otros destinos alcanza con la misma plata. Guillermo, dueño de un taller mecánico, armó un cotizador de repuestos que encuentra la pieza exacta para cada auto y muestra cuánto se ahorra frente a la tienda habitual. “Tú defines cuánto vale cada cosa para ti, y la IA vigila”, dice Benjamín Cordero.

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